El sexo y el picante

Supongamos que estas cocinando con una amiga. Supongamos que entre los ingredientes hay guindillas, chiles y otras especias picantes. Supongamos que la conversación va sobre sexo. Supongamos que el ambiente se va caldeando. Una mano por aquí, un beso por allá… Supongamos que la cosa acaba en sexo y que la rapidez con la que se desarrollan los acontecimientos impide, es un suponer, lavarte las manos.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOh my buda¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

¿Qué pasa cuando a la mafia se le ven los pezones?

No sé si se quedan conmigo o este país es tan surrealista como parece.

Primero esta el poli de las mil motos. Cada día lleva una. Recorre Loy Krod Road de arriba abajo pendiente de que todo el mundo le vea. O es de familia muy acomodada o es un as sacando partido a su misero sueldo de policía. En cualquier caso se exhibe sin ningún pudor, que le falta ir pegando tiros al aire.

Luego esta la mafia. Existir existe. Todo el mundo cuenta historias de extranjeros que han tenido encontronazos con ellos. Y Jane, una amiga, vendió su bar por que estaba “hasta el coño”, expresión suya, de tener que pagar a la mafia y a la poli. Yo he conocido a varios supuestos mafiosos.

Carmen y Vito

Carmen y Vito

Uno con las mismas maneras de Boris Izaguirre, que chico, no impone nada aunque sea peligroso. Jane me salvó de tener un disgusto con ese por meterme donde no me llaman. Los últimos ayer. Las últimas para ser exactos. O les últimes para desconcertar un poco porque en realidad eran dos katoys, ladyboys o transexuales o como diablos quieran que se les llame. Eran dos. Una entró a hablar con la dueña del bar y la otra se quedó en la puerta. La que entró era de chiste, mucho más parecida a Carmen de Mairena que a Vito Corleone. Con un tamaño desconcertante para ser tailandesa, tenia los morros de la mencionada Carmen de Mairena, el pelo con un diseño imposible, y el escote no dejaba nada a la imaginación, con ambos pezones a la vista, a la intemperie, grandes, oscuros, duros y tiesos, como si pudiera disparar con ellos, rollo Afrodita A. ¿Ahora no sé si Afrodita A disparaba con las tetas o mi calenturienta mente me ha jugado una mala pasada? Es igual. Y los brazos, como la meningitis, que al que no matan lo dejan tonto. Total, un chiste de mafiosa. El caso es que entró en el bar y todas toditas las chicas se quedaron calladitas, escuchando atentamente lo que decía. Tras un corto sermón, la dueña le dio la pasta y la mafiosa y su secuaz se fueron a extorsionar a otros. Pregunté pero nadie quiso contarme de que habían hablado. La, el o lo secuaz estaba bastante buena/o/e.

Publicidad de casa de masajes… y lo que sea menester

Publicidad Pandora

Nunca están las de la foto, además, en este caso el sitio es un verdadero antro.

Hay mucho de leyenda urbana respecto a los masajes tailandeses. Por ejemplo, los masajes cuerpo a cuerpo. Hablo de masajes practicados por profesionales del masaje. Cualquiera puede contratar dos prostitutas y refrotarse bajo un abedul. Ya hablo de los primeros, de los buenos, de los eróticos y sensuales. Los he buscado en Chiang Mai y en Bangkok, y los que he encontrado tenían la misma sensualidad que Rossy de Palma comiéndose un limón por los ojos.

Es verdad que la búsqueda ya es toda una aventura en si misma. Por ejemplo, en el sitio de la publicidad, pasamos un ratico para recordar. Esta en Chiang Mai. Un antro aspecto años 50 en el que hasta Torrente estaría fuera de lugar. Sin mucha comunicación previa, te enseñan el muestrario de jovencitas. Ellas en el fondo de la sala, ellos, nosotros, al otro lado. No hace falta hablar mucho. En realidad, salvo nosotros, todo el mundo sabe como funciona y a que va.

Ver seis maromos absolutamente desubicados no tiene precio, y la reacción de ellas cuando dices que sólo quieres masaje tampoco.

¿Qué coño hago aquí? Te preguntas cuando te encuentras frente al percal. No sabes donde mirar, donde meter las manos. Algunas miran, y si se llegan a cruzar las miradas es hasta bochornoso. Otras muestran indiferencia y siguen leyendo el Hola¡. Imagino que dependerá de cómo les transcurra la noche. El personal no habla inglés, o muy poco, y ellas menos, así que cualquier intento de pedir fantasías es una quimera. Además, si hablaran, te jurarían que hacen calceta con los pies. Ni un atisbo de erotismo. Si, ya lo sé, no son los mejores sitios para encontrar sensualidad, pero es que uno ha visto muchas películas.

Yo utilizo siempre la misma táctica para escaquearme. Simulo una llamada, con tono y todo, y salgo de los locales escopeteado.

En cualquier caso, la experiencia merece la pena. Y si en el grupo hay algún pardillo que se desenvuelve peor en estas situaciones, mejor que mejor.

Por cierto, si alguno de los que me lee conoce algún sitio, por favor, me lo comunique.
Feliz Semana Santa¡¡

Espectáculo de ladyboys en Chiang Mai

En Loy Krod Road, en mitad de un combate de Muy Tai, hacen…… esto…

Los limites del ser (o no) humano

Ayer me contaron una historia.

La historia trata de cómo una mujer pagaba por sexo.

Hasta aquí nada sorprende. Sólo es una típica historia que sólo llama la atención por que estamos acostumbrados a que seamos hombres los que pagamos por sexo.

Pero los detalles de la historia son, valga la redundancia, otra historia.

A ella la descubrieron cuando se dirigía al lugar de encuentro habitual con sus proveedores de sexo.

Fue una noche en que una ONG que trabaja en Chiang Mai se disponía a desarticular una banda que traficaba con seres humanos.

Esta banda tenía un grupo de chicos birmanos, de entre 13 y 15 años, para venderlos al mejor postor.

La mujer, una inglesa de 60 años,  pagaba por tener relaciones sexuales con ellos.

La mujer, con su educación en regla, tenía el sida.

Dos de los niños tenían ya el sida.

La historia me la contó uno de los integrantes de la ONG que participó esa noche en la operación.

Shows eróticos, o no

Sea en Bangkok, en Chiang Mai o en cualquiera de las playas, hay que tener cuidado con los negocios relacionados con el sexo. Es habitual que intenten cobrarte más de lo normal. Es los karaokes hay que pactar muy clarito el precio sino quieres encontrar con una sorpresa al pedir la cuenta. ¿Cuánto cuesta la chica? ¿Cuánto la habitación? ¿Cuánto cobra la jefa? ¿Cuánto las bebidas? En los karaokes es frecuente que te cobren pocas cantidades, pero por muchos motivos.

Y especial cuidado cuando se va a ver algunos de los shows eróticos en Bangkok. En este caso me refiero a los que poco  o nada tienen de erótico. Son demostraciones vaginales: elasticidad, fuerza, puntería, capacidad…

El precio no tiene nada que ver con el que te dicen por la calle, así que antes de sentarse hay que preguntar. A nosotros nos cobraron ayer 1.000 bath por cabeza y la sorpresa fue que nos querían cobrar 900 bath extra de tres supuestas invitaciones a las chicas. Esto se lo harán a todos los turistas y muchos incautos o no miraran la factura o no dirán nada ante la intimidación de las cobrantes. En nuestro caso bastó una pequeña aclaración para que tacharan los 900 bath lo que me lleva a pensar que no fue un error sin intención.

Nuestro momento fue al ir a pagar y darnos cuenta que no llevábamos dinero. Una señora me acompañó hasta la puerta del local para indicarme donde estaba el cajero más cercano. Ya en la puerta hizo una indicación a un tipo para que no me quitara ojo de encima. Y no sé por que ¿no les bastaba con tener a David y a Nieves en prenda? Si no llego a volver quizás David hubiera tenido que aprender a lazar pelotitas con el culo.

Un día en Bangkok

El Gran Palacio de Bangkok es visita obligada. Es mi segunda vez y me sigue resultando imposible de fotografiar, así que conformaré con mostrar algún detalle…

Gran Palacio

Gran Palacio

Gran Palacio

Gran Palacio

A 200 metros del Gran Palacio esta el Buda tumbado. Impresionante Buda dorado de unos 30 metros…

Buda tumbado

Buda tumbado, David y Nieves de pie.

La presencia militar es notable en toda la ciudad. Desde la ventana de mi hotel he podido ver un ejercicio de motivación.

Probando las mascaras antigas

Probando las mascaras antigas

Ejercicios de motivación

Ejercicios de motivación. Es una práctica habitual de la policía. Los reúnen en algún lugar público y un alto mando les suelta una charleta

Pat Pong es también visita obligada, se vaya o no a consumir sexo. Después de ir al show de las pelotitas de ping pong, que me sigue pareciendo surrealista, nos tomamos una cerveza con un Layboy. Es normal que inviten a jugar o al cuatro en raya o a las torres de madera.  En un par de partidas se animaran a pedirte una copa. 90 bath tu cerveza, 120 bath la suya.

C

David poniendo a prueba su pulso...

Pat Pong 2

La Ladyboy se hacia llamar Cat

Pat Pong 3

Nieves lost