Los elefantes en el país de las sonrisas. 1ª parte

Toca hablar de uno de los lados oscuros del país de las sonrisas.

Una amiga, que por cierto ha sido por aquí un soplo de aire fresco, trabaja para la ONG Bring the elephant home. Mientras me contaba la labor que desempeña en la ONG, me relató la vida de los elefantes destinados al turismo, y el trato que reciben. Y aunque uno algo percibe, pues es evidente que un elefante no se levanta una mañana y decide hacer el pino, o jugar un partido de fútbol, no tenia ni idea de los métodos utilizados por sus “cuidadores”

Los datos y relatos de estos post los he obtenido de conversaciones con personas que trabajan en varias ONGs, de mi visita a alguna de ellas y algunas webs como PETA, People for the Ethical Treatment of Animals, www.helpthaielephants.com, www.tigertemple.org y nationalgeographic.com.

Tampoco quiero que ahora nos rasguemos las vestiduras, que los occidentales somos muy dados a dar lecciones morales, como si nuestro modelo social no produjese también nuestra propia mierda. De hecho, no es muy difícil encontrar en internet material en el que se muestra lo que hacemos nosotros con los elefantes en nuestros circos.

Si uno visita Tailandia haciendo uno de los típicos recorridos, inevitablemente tendrá contacto con los elefantes, bien visitando alguno de sus campamentos o bien acudiendo alguno de los estrambóticos espectáculos. Y hasta hace bien poco era posible verlos por las calles de Chiang Mai.

Yo asistí, en mi primer viaje a Tailandia, a uno de esos espectáculos donde los elefantes jugaban un partidito de futbol. Y no sé que me extraño más, si ver a los elefantes jugar con la pelota o tener la sensación de que éramos los únicos, estaba con mi amigo Gaby, que no estábamos disfrutando con lo que veíamos, nadie parecía preguntarse como llega un elefante a jugar con la pelota, o a pintar un cuadro, actividades que es evidente que no hacen de manera natural. Lo mismo pasaba cuando los veías por las calles de Chiang Mai. Generalmente uno no pensaba en el sufrimiento del animal y a juzgar por las reacciones de la gente, mi impresión es que esa reacción era generalizada. Me imagino que es debido a que los elefantes resultan un animal simpático. Y también es evidente que transitar por asfalto, entre coches y motos, no podía resultarle nada agradable. Pero daba igual, lo principal era hacerse la foto con elefante en plena calle.

La realidad es que el proceso de adiestramiento para que los elefantes hagan todas esas cosas es cruel, es una tortura física y psicológica para los animales. Se llama Phaa jaan.

Foto: www.nationalgeographic.com

Mahout bañando un elefante en la India. Foto: http://www.nationalgeographic.com

A los cuidadores de elefantes de les llema mahout. Tradicionalmente era un trabajo familiar, heredado de padres a hijos. Así, los futuros mahouts aprendían el oficio desde muy jóvenes. El elefante era “adoptado” por su mahout desde muy pequeño para que entre los dos creciera un fuerte lazo, y lo normal era que un elefante tuviera un mismo mahout toda la vida.Ahora pasa otra cosa bien distinta. Desde que empezaron a utilizarse en el sector turístico, muchos elefantes fueron a parar a manos de personas inexpertas, y cuyo único fin era obtener ingresos rápidos. Hay varios métodos para adiestrar a los elefantes. Se puede hacer por refuerzos positivos, método por el que el animal no sufre, pero que es mucho mas lento. O por la fuerza, enseñando al elefante quien es el que manda, quien es el jefe.

Según PETA, People for the Ethical Treatment of Animals, en Tailandia hay 3.800 elefantes en manos privadas, y la mayoría de ellos son utilizados como reclamo turístico, haciendo trucos de circo o para dar paseos. Hace un siglo se calcula que había más de 100.000 elefantes en libertad en Tailandia. Los datos hay que tomarlos siempre a modo orientativo, pues cada organización maneja los suyos.

Los rituales de adiestramiento empiezan cuando los elefantes son muy muy pequeñitos, de entre dos y tres años. Son apartados de sus madres, mientras patalean y gritan. Son inmovilizados, goleados sin piedad e incluso llegan a arrancarles las uñas. Las sesiones de entrenamiento dejan a los elefantes gravemente heridos, traumatizados y en ocasiones muertos.

Mañana la ceremonia del Phaa Jaan.

2 pensamientos en “Los elefantes en el país de las sonrisas. 1ª parte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s