Tuve, tengo, tendré

Ya se dice que mezclar dinero con amigos es mal asunto. Aquí es mucho peor.

Cuatro relaciones se me han estropeado por culpa del dinero. En mi descarga diré que en las cuatro he sido yo el donante.

Al volver de España tres tais me rehuían descaradamente, y la actitud de uno de ellos era especialmente sorprendente. Lo llamare tai1. Hablábamos por sms, quedábamos y cuando aparecía estaba el tiempo justo para saludarnos, luego desaparecía. Yo no entendía na, ¿Por qué se cruzaba medio Chiang Mai para 30 segundos? Pues la culpa la tiene un teléfono móvil. El año pasado me compré un iPhone falso en Birmania. 80€ tirados a la basura porque el móvil era una mierda de categoría. A los dos días acabó en el baúl de los recuerdos porque volví a usar mi nokia del año de la polca. Tai1 sabia de la existencia del iPhone falso y cuando se le estropeó el suyo me lo pidió prestado. Yo le dije que se lo regalaba y él insistió en que no podía aceptarlo, era un regalo demasiado caro. Pactamos que me lo compraba por 20€ a pagar en cómodos plazos. Tai1 nunca pagó un baht, lo que lejos de incomodarme me parecía cojonudo. Sabiendo lo que Tai1 cobra me hubiera resultado más incomodo que hubiera cumplido con los plazos. Un día Tai1 apareció en mi casa agobiado. Su hija estaba enferma y necesitaba 2.000 baht para medicinas. Evidentemente se los di encantado. Yo me olvidé del móvil y del dinero y nuestra relación continúo como hasta entonces.

Pues resulta que ahora piensa que llamo para pedirle el dinero y nada más lejos de la realidad. Yo ni me acordaba del dinero. Cuando le daba vueltas al por qué de su actuación nunca pensé que el dinero pudiera ser la clave, siempre concluía que debía estar molesto conmigo. Ahora ya paso de Tai1 porque sé que cada vez que le llamo le agobio.

Es una de las consecuencias de llevar hasta el extremo lo de vivir al día, el aquí y el ahora. Ya lo voy aprendiendo. Cuando Tai1 no aceptó el teléfono como regalo, me imagino que por orgullo, y se empeño en pagármelo, se metía en un callejón sin salida. Si con su sueldo apenas llegaba a mediados de mes mal iba a poder pagar lo pactado. Pero en ese momento salvaba su orgullo. Lo de pagarlo era futuro. Y yo pensé que los dos nos olvidaríamos del tema. Y ahora, ni teléfono ni amigo.

Y ayer me pasó otra con mi profesora de tailandés. La llamare Tai2. La diferencia es aquí hay mala fé, hay intento de engaño.

Conozco a Tai2 desde hace un año. Fue de las primeras tailandesas que conocí. Me la presentó Juan. Me cayó bien desde el principio y había buena química entre ambos. Ella pasó un tiempo trabajando en Bangkok y su regreso a Chiang Mai coincidió con el mío. Nos vimos hace dos semanas y nos contó a Juan y a mi que estaba mal de dinero, sin trabajo y jodida. Estaba viviendo en la habitación de una pareja de complicada relación y aunque era muy amiga de la chica la situación le resultaba realmente incomoda. A los dos nos dio penica y e intentamos echarle una mano. Juan le dijo que podía vivir con él un par de meses y yo le propuse que me diera clases de tailandés, así tenia solucionado temporalmente el alojamiento y el asunto económico. Podía darse un respiro.

Así empezó a darme clases. Que la profesora no tenga experiencia docente, ni tenga un idioma en común, no es la mejor de las opciones para aprender tailandés, pero daba igual. Yo le echaba una mano y de paso me ponía de una vez por todas con el tailandés. Pensé que para ella era cojonudo. Con dos horas diarias y bien pagadas se ganaba dinero suficiente para estar tranquila un tiempo. Quedamos en probar un mes para ver como funcionaba.

Y todo iba perfecto hasta ayer. Recibí varios mensajes en los que me contaba que se volvía a Bangkok y que si podía darle el dinero correspondiente a las clases dadas. Me dejo perplejo, ¿dejaba lo de las clases con la seguridad económica que le reportaba? ¡¡Y trabajando dos horas diarias, lo que permitía hacer sus pinitos en otros oficios!! La excusa que daba era surrealista y en fin, que no viene a cuento. Le dije que claro, que le pagaba las clases. Entonces me mandó otro sms con lo que ella pensaba que le debía y ¡¡Oh my buda!! ¡¡Qué despropósito!! ¡¡Qué barbaridad!! Le contesté con mis cálculos. Además, como el día de nochevieja me pidió un adelanto para irse de compras y salir por la noche, deberle deberle, le debía más bien poco. Y así se quedo el asunto. No recibí más sms en toda la tarde.

Hasta casi las doce de la noche, que estando ya en la cama, recibo otro en que me insta a vernos en un bar. Parece ser que quiere hablar conmigo y no puede posponerse porque hoy a las 6 de la mañana tiene el autobús a Bangkok. Y con la mosca detrás de la oreja allí me fui.

Estaba con una amiga, a la que llevó a modo de traductora. Mal rollo me dio que nada mas llegar la amiga repitiera eso de fliens, fliens, nosotros fliens. Y empezó la función. Tai2 me contó la película del siglo. Incluso su amiga me repetía una y otra vez que no tenia nada que vez en el entuerto, que sólo era una mera traductora. Tai2 mantenía que el sueldo pactado no era mensual sino semanal y que claro, le debía un dineral. Le echaba la culpa a Juan, traductor en nuestro pacto económico. Todo aderezado con lamentos del estilo de “todos los farangs hacéis lo mismo, prometéis y luego no cumplís, y tengo que comer y que vestirme”.

Mi decepción era brutal. No sólo me la quería meter doblada, además, echaba la culpa al pobre Juan que no estaba presente. Que hija de puta desagradecida, pensaba yo, recordando cuando Juan le decía tía tranquila, vente a mi casa el tiempo que quieras. Repitió incesantemente que Juan le dijo que era el sueldo semanal. Alegaba que Juan estaba borracho el día que hablamos de dinero. Mentira, que estaba yo presente.

Que mal, por que no tengo ninguna duda que era un truco para sacarme entorno a 500 €. De tener razón Tai2, ¿A que fin iba a dejar aquí el trabajo más lucrativo de Tailandia?

Después de una hora, como vio que no iba a sacar más que los 600 bath que le debía, Tai2 se levanto de muy malas maneras y sin despedirse se subió en moto y se fue.

Ayer Tai2 no pensó en todas las veces en las que Juan le ha echado una mano. Pensó sólo en la posibilidad de obtener 500€. Pan para hoy hambre para mañana. Probablemente Tai2 perdió el norte al verse con un montón de pasta en Bangkok, sin pensar que algún día volverá a Chiang Mai y volverá a necesitar ayuda. Pero claro, eso es el futuro y aquí no saben pensar más allá del día siguiente.

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